Tras el fin de semana me dispongo a retomar la actividad blogera (o bloguera? a saber...).
El tema de hoy es la noche de la cultura en CPH, o como la conocemos en Madrid la noche en blanco. Ya os conté unos posts atrás que aquí es un pelín diferente: las actividades empiezan a las 6 de la tarde y terminan sobre las 2 de la mañana, hay que comprar un ticket para entrar en muchas actividades y en el precio está incluido el transporte público que quieras tomar (también los barcos por el canal) y a cambio te dan una chapita que, en realidad es tu entrada a los sitios.
El caso es que quedé esa tarde con Carola para ir a las 6 a un concierto de rap en el centro. Me enteré a las 17:30 así que me fui corriendo para allá pensando que llegaba tarde, pero no fuí la última en llegar así que guay ;). Carola no había llegado todavía pero eché un vistazo al lugar y ví al francés del bar de reggae (que por cierto se llama Joan, no Jacob...ejem, ejem) con un par de chicas. Me acerque y ahí estuvimos charlando un poco. Las otras dos chicas eran españolas también: una catalana y la otra de Donosti. Eran majas, pero no mi tipo de gente...un poco colgadas y sin más. Estuvimos allí viendo qué se cocía y comiendo gratis. Sí, estos daneses son diferentes: tenían cafés, tés, chocolate, gominolas, fruta y miles de cosas gratis así que ahí estuvimos gorroneando un poco. El sitio era además como un museo de ciencia y nos enseñaron robots y una mesa parecida a un ordenador táctil y nos explicaron que hacían campamentos de niños para enseñarles a programar cosas y robots (detalle freak para el que le interese ;)). Después empezó una obra en teatro en danés y llegó Carola así que decidimos irnos a otro sitio.
Como todos iban en bici me llevaron de paquete...fue divertido aunque acabé con agujetas.
Estuvimos en el museo de las armas o de la guerra... no me acuerdo bien el nombre. Explosionaron varios cañones y tenían montada una feria medieval muy guay. Estos se estuvieron informando sobre un vino de miel o no se qué que costaba como 200 DKK la botella.
La siguiente parada fue el Black Diamond, la biblioteca real. Es un edificio muy chulo por fuera, y por dentro más. La arquitectura aquí la cuidan mucho y este edificio no se queda atrás. No pudimos ver el interior con los libros (que me han dicho que es como la biblioteca de Harry Potter) pero lo que ví me encantó. Había demostraciones de papeles estampados con una técnica extrañísima que no os voy a contar aquí...pero en definitiva muy guay. Después salimos fuera y se nos adobaron un inglés borrachillo y un esquimal (aquí hay bastantes pero casi todos viven en la calle) bastante rarillo.
La siguiente actividad gratuita estaba en la escuela de arte. Nota del escritor: los daneses pintan como el culo, no tienen mucho arte... El edificio estaba completamente abierto al público con instalaciones rarillas artísticas, una sala con cortos daneses (tampoco aquí destacan mucho...mecachis), una terrazilla y una sala de conciertos. Empezó uno de un grupo danés llamado Gypsies que estuvo muy chulo. Es un grupillo de muchachos de buen ver que hacen musiquilla que no está mal. Este es su myspace http://www.myspace.com/gypsiesdk. Para que luego digáis que no os recomiendo nada autóctono.
En esto que vino un colega (según ella) de Maialen con un grupo de amigos españoles e italianos y unieron al grupo. Después Carola se fue a trabajar y yo me quedé con éstos (el francés, alba y Maialen). Querían ir a bailar salsa a no se dónde y yo ya estaba cansada y con frío y me fuí para casa. Me acompañó el grupo de españoles-italianos hasta la parada porque ellos también iban para allá y ahí conocí, a parte de al colega de Maialen (Alejandro de Málaga), a Eloi que, vive cerca mío y encima estudia periodismo. Ya le dí mi número por si acaso le apetecía un café. No todos los días se conoce a alguien interesante que vive en Orestad!
And that's all folks!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario