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martes, 26 de enero de 2010
Paparazzi
Como en el anterior post ya he dejado literatura de la buena, aquí va el reportaje fotográfico. Creo que no están ordenadas cronológicamente, sino al revés... podéis adivinar cuáles son de Polonia y cuáles no, muahahaha!




























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Actualizando
Bueno, bueno bueno, visto lo visto y el ritmo que llevo actualizando creo que ya es hora de que vuelva un poco al planeta bloggero y contaros algunas novedades que pasan por CPH.
Lo primero es lo primero, así que tras arduas investigaciones, y sin querer confirmar nada antes de lo previsto el primer notición que os traigo es : Feliz año nuevo!! espero que hayáis pasado muy buenas vacaciones y que os relajárais un montón con vuestras familias, amigos, animales de compañía y demás. En mi caso las navidades estuvieron geniales y pasaron tan rápido que parece mentira que ya estemos a 26 de enero... pero volvamos al principio.
Lo habiamos dejado en que Berta se iba a Polonia a congelarse un poco las pestañas y a degustar exquisitices varias como los pierogi y el vodka polaco. Partimos el 8 de diciembre, tras haber aprobado los examenes de danés no se cómo... el caso es que ya empiezo el nivel número 2!!! ya podré construir frases más profundas que: Hvor skal du hen efter timen? Jeg skal til Ikea og kobe en billig madras (osease "¿Dónde tienes que ir después de clase? Tengo que ir al ikea y comprar un colchón barato"...así no hay quien haga amigos daneses).
Al lío, que me voy por los cerros de Úbeda, el caso es que cogimos el tren sobre las 7 con dirección a Malmö, que está al sur de Suecia, porque el billete nos salía más barato. Llegamos sin problemas y de ahí un autobús hasta el aeropuerto, que es pequeñito-pequeñito y estaba medio vacío porque a las 21 de la noche sólo había dos vuelos. Todo muy hogareño. Nuestro vuelo salío sin problemas y lleno hasta los topes de polacos sesentones cargados de bolsas suecos. Muy hogareño.
Sobre las 23 o así llegamos a Cracovia pero ah! sorpresa, sorpresa! resulta que el aeropuerto de bajo coste donde habíamos aterrizado estaba más lejos de lo que pensábamos del centro... así que hora y media más tarde (frente a la supuesta media hora que se tardaba desde el aeropuerto oficial) llegamos a la estación de autobuses de Cracovia. Ni una persona por la calle, un frío que te mueres y no teniamos ni un mapa para encontrarnos. No se cómo llegamos al hostel. Nos recibió una muchacha y nos dió la llave de la habitación... segunda sorpresa: aquí, aquí, aquí no hay ascensor, aquí no, aquí no, hua! Así que sube cinco pisos empinados cargadas cuales mulas. El caso es que el hostel está estupendo, nuevo y supercómodo...por no mencionar que cuesta 5 euros la noche: música para mis oídos erasmusianos. La habitación era de ocho pero sólo había un francés durmiendo así que la conquistamos rápidamente.
A la mañana siguiente turismo por la ciudad que es preciosa, un frío constante, primer contacto con la comida polaca que me sentó fatal (desde ese día no fui la misma, en serio)...Y así los siguientes dos días en los que vimos el barrio judío, el mercado de navidad, el museo de arte e historia polaca, algunas iglesias, varios cafés chulísimos, hicimos una excursión a una mina de sal cercana que era impresionante (tres horas subiendo y bajando por los pasadizos y ver una sala para conciertos esculpida en sal negra a 100 metros bajo tierra no tiene precio) y otro fuimos a Auschwitz-Birkenau (sobre ésta no hay mucho que decir, sólo que todo el mundo debería visitarlo alguna vez para que no se olvide nunca).
Y así partimos el viernes hacía Varsovia. Para recoger los billetes que habíamos encargado casi me cago en la madre polaca de alguno pero al final salimos victoriosas (nota mental: hablar la lengua nativa en Polonia es muy útil porque la mayoría no habla inglés y no hace el menor esfuerzo por entenderte). Cogimos el tren por la noche y en tres horitas estábamos en Varsovia. El viaje fue muy agradable y he de decir que el transporte público no va tan mal como dicen las guías. Lo que también nos sorprendió fue la ciudad: todo el mundo dice allí que Cracovia es mucho más bonita que Varsovia porque ésta última está reconstruida totalmente...pues la verdad es que está genial igualmente. Muy moderna y a la vez con partes muy antiguas. Fuimos a nuestro hostel y resultó que se habían equivocado con nuestra reserva y no había sitio así que el muchacho nos ofreció mejores habitaciones por el mismo precio...viva, viva los errores informáticos!
En posteriores días visitamos el centro histórico y su mercado de Navidad, el palacio real, la zona de las embajadas, otro montón de cafés y restaurantes chulísimos y baratos (a precio ganga comparado con CPH... varias veces nos preguntamos si nos habíamos equivocado con el destino Erasmus... Polonia es la clave!), visitamos un mercadillo gigantesco y el barrio de Praga...Sin olvidar a la entrañable fauna de freakies: la banda de indonesias deportistas que no salían del hostel, la pareja que nos abordó a las 12 de la noche pidiéndonos dinero porque habían tenido un accidente de coche y nosequién estaba embarazada, y el negris borrachísimo que quiso conocernos más a fondo la última noche. Y el último día llegó y nevó! Cogimos el bus y al aeropuerto. Mandamos postales, tomamos la última sopa y al avión directas. Y de ahí a Malmö, y de Malmö a CPH. Por la noche nos reunimos todas para despedirnos y ahí acabó una parte del Erasmus.
Al día siguiente nevó en CPH por primera vez y yo cogí el vuelo de vuelta a Madrid,´escuchando "Friday night, saturday morning" de Nouvelle Vague, y con morriña porque ya nada volería a ser lo mismo. En Madrid me esperaba mi padre y de ahí a casa. Reencuentro con Dani, con los amigos, luces de navidad, Sol iluminado, mercado de San Andrés o San blublu, croquetas, cazón, blabla.
Más gestiones varias: dentista, fotos de la orla, papelotes varios y el 23 a Sevilla. La diferencia con respecto a otros años es que esta vez vino Dani. Toda una experiencia... religiosa. Todo fue genial, comí un montón, fuimos al cine y nos relajamos un poquito. El 29 vuelta a casa. Nochevieja, blabla, l'amour, que bonita es la vida, sol, reyes y comida de reyes en casa de Dani (me porté muy bien y me trajeron muchas cositas) y el 10 de vuelta a CPH.
En teoría la vuelta era definitiva...hasta junio nanay la china...pero mi padre me dijo: oye que si te vienes para el cumple de tu madre que le hará ilusión en plan sorpresa. Compré el billete, me examiné de mi primera asignatura (saqué un 10 de 12, que en realidad es un 6 de 7, en este extraño sistema que algún días os explicare), me reencontré con Hanna, Céline y Steffi, hichimos cenitas en mi casa, despedimos a Hanna por todo lo alto y el 21 volaba de vuelta a España. Todo fue muy rápido y muy bonito. Y ya estoy de vuelta por CPH, mañana me examino de la otra que me queda y aquí estoy tocándome los huevos aka. desestresándome que mi vida es muy dura.
Y nada más amigos! que en febrero me voy para Amsterdam, mi sueño de la infancia (a mí siempre me han puesto las setas de Alicia en el país de las maravillas y David el gnomo), que en marzo vienen Camino e Irene, que luego en Semana Santa viene Dani +1 quizá 2, que entre medias empiezo las clases el 1 de febrero, que quiero buscar algún trabajillo que me de coronas, que tengo que visitar Viena y/o Noruega... en fin como diría la Beckam: So many boys, so little time= tantas cosas que hacer y yo con estos pelos.
Un besazo enorme y prometo actualizar mas!
Lo primero es lo primero, así que tras arduas investigaciones, y sin querer confirmar nada antes de lo previsto el primer notición que os traigo es : Feliz año nuevo!! espero que hayáis pasado muy buenas vacaciones y que os relajárais un montón con vuestras familias, amigos, animales de compañía y demás. En mi caso las navidades estuvieron geniales y pasaron tan rápido que parece mentira que ya estemos a 26 de enero... pero volvamos al principio.
Lo habiamos dejado en que Berta se iba a Polonia a congelarse un poco las pestañas y a degustar exquisitices varias como los pierogi y el vodka polaco. Partimos el 8 de diciembre, tras haber aprobado los examenes de danés no se cómo... el caso es que ya empiezo el nivel número 2!!! ya podré construir frases más profundas que: Hvor skal du hen efter timen? Jeg skal til Ikea og kobe en billig madras (osease "¿Dónde tienes que ir después de clase? Tengo que ir al ikea y comprar un colchón barato"...así no hay quien haga amigos daneses).
Al lío, que me voy por los cerros de Úbeda, el caso es que cogimos el tren sobre las 7 con dirección a Malmö, que está al sur de Suecia, porque el billete nos salía más barato. Llegamos sin problemas y de ahí un autobús hasta el aeropuerto, que es pequeñito-pequeñito y estaba medio vacío porque a las 21 de la noche sólo había dos vuelos. Todo muy hogareño. Nuestro vuelo salío sin problemas y lleno hasta los topes de polacos sesentones cargados de bolsas suecos. Muy hogareño.
Sobre las 23 o así llegamos a Cracovia pero ah! sorpresa, sorpresa! resulta que el aeropuerto de bajo coste donde habíamos aterrizado estaba más lejos de lo que pensábamos del centro... así que hora y media más tarde (frente a la supuesta media hora que se tardaba desde el aeropuerto oficial) llegamos a la estación de autobuses de Cracovia. Ni una persona por la calle, un frío que te mueres y no teniamos ni un mapa para encontrarnos. No se cómo llegamos al hostel. Nos recibió una muchacha y nos dió la llave de la habitación... segunda sorpresa: aquí, aquí, aquí no hay ascensor, aquí no, aquí no, hua! Así que sube cinco pisos empinados cargadas cuales mulas. El caso es que el hostel está estupendo, nuevo y supercómodo...por no mencionar que cuesta 5 euros la noche: música para mis oídos erasmusianos. La habitación era de ocho pero sólo había un francés durmiendo así que la conquistamos rápidamente.
A la mañana siguiente turismo por la ciudad que es preciosa, un frío constante, primer contacto con la comida polaca que me sentó fatal (desde ese día no fui la misma, en serio)...Y así los siguientes dos días en los que vimos el barrio judío, el mercado de navidad, el museo de arte e historia polaca, algunas iglesias, varios cafés chulísimos, hicimos una excursión a una mina de sal cercana que era impresionante (tres horas subiendo y bajando por los pasadizos y ver una sala para conciertos esculpida en sal negra a 100 metros bajo tierra no tiene precio) y otro fuimos a Auschwitz-Birkenau (sobre ésta no hay mucho que decir, sólo que todo el mundo debería visitarlo alguna vez para que no se olvide nunca).
Y así partimos el viernes hacía Varsovia. Para recoger los billetes que habíamos encargado casi me cago en la madre polaca de alguno pero al final salimos victoriosas (nota mental: hablar la lengua nativa en Polonia es muy útil porque la mayoría no habla inglés y no hace el menor esfuerzo por entenderte). Cogimos el tren por la noche y en tres horitas estábamos en Varsovia. El viaje fue muy agradable y he de decir que el transporte público no va tan mal como dicen las guías. Lo que también nos sorprendió fue la ciudad: todo el mundo dice allí que Cracovia es mucho más bonita que Varsovia porque ésta última está reconstruida totalmente...pues la verdad es que está genial igualmente. Muy moderna y a la vez con partes muy antiguas. Fuimos a nuestro hostel y resultó que se habían equivocado con nuestra reserva y no había sitio así que el muchacho nos ofreció mejores habitaciones por el mismo precio...viva, viva los errores informáticos!
En posteriores días visitamos el centro histórico y su mercado de Navidad, el palacio real, la zona de las embajadas, otro montón de cafés y restaurantes chulísimos y baratos (a precio ganga comparado con CPH... varias veces nos preguntamos si nos habíamos equivocado con el destino Erasmus... Polonia es la clave!), visitamos un mercadillo gigantesco y el barrio de Praga...Sin olvidar a la entrañable fauna de freakies: la banda de indonesias deportistas que no salían del hostel, la pareja que nos abordó a las 12 de la noche pidiéndonos dinero porque habían tenido un accidente de coche y nosequién estaba embarazada, y el negris borrachísimo que quiso conocernos más a fondo la última noche. Y el último día llegó y nevó! Cogimos el bus y al aeropuerto. Mandamos postales, tomamos la última sopa y al avión directas. Y de ahí a Malmö, y de Malmö a CPH. Por la noche nos reunimos todas para despedirnos y ahí acabó una parte del Erasmus.
Al día siguiente nevó en CPH por primera vez y yo cogí el vuelo de vuelta a Madrid,´escuchando "Friday night, saturday morning" de Nouvelle Vague, y con morriña porque ya nada volería a ser lo mismo. En Madrid me esperaba mi padre y de ahí a casa. Reencuentro con Dani, con los amigos, luces de navidad, Sol iluminado, mercado de San Andrés o San blublu, croquetas, cazón, blabla.
Más gestiones varias: dentista, fotos de la orla, papelotes varios y el 23 a Sevilla. La diferencia con respecto a otros años es que esta vez vino Dani. Toda una experiencia... religiosa. Todo fue genial, comí un montón, fuimos al cine y nos relajamos un poquito. El 29 vuelta a casa. Nochevieja, blabla, l'amour, que bonita es la vida, sol, reyes y comida de reyes en casa de Dani (me porté muy bien y me trajeron muchas cositas) y el 10 de vuelta a CPH.
En teoría la vuelta era definitiva...hasta junio nanay la china...pero mi padre me dijo: oye que si te vienes para el cumple de tu madre que le hará ilusión en plan sorpresa. Compré el billete, me examiné de mi primera asignatura (saqué un 10 de 12, que en realidad es un 6 de 7, en este extraño sistema que algún días os explicare), me reencontré con Hanna, Céline y Steffi, hichimos cenitas en mi casa, despedimos a Hanna por todo lo alto y el 21 volaba de vuelta a España. Todo fue muy rápido y muy bonito. Y ya estoy de vuelta por CPH, mañana me examino de la otra que me queda y aquí estoy tocándome los huevos aka. desestresándome que mi vida es muy dura.
Y nada más amigos! que en febrero me voy para Amsterdam, mi sueño de la infancia (a mí siempre me han puesto las setas de Alicia en el país de las maravillas y David el gnomo), que en marzo vienen Camino e Irene, que luego en Semana Santa viene Dani +1 quizá 2, que entre medias empiezo las clases el 1 de febrero, que quiero buscar algún trabajillo que me de coronas, que tengo que visitar Viena y/o Noruega... en fin como diría la Beckam: So many boys, so little time= tantas cosas que hacer y yo con estos pelos.
Un besazo enorme y prometo actualizar mas!
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